HELDTH x MYVAN: Una visita a GOrilla Urban Cycling.

Un hombre monta las piezas de una bicicleta

En el negocio de Nino Jäger se cumplen todos los deseos de los amantes de la bicicleta, tanto de las deportivas como de las elegantes. A partir de un cuadro fabricado en Italia, el taller de Nino ofrece amplias posibilidades de configurar el resto del vehículo conforme a las preferencias de cada cliente.

En cuerpo y alma: Suiza y sus bicicletas.

A pesar de las fuertes pendientes que caracterizan los caminos del país alpino, los suizos disfrutan pedaleando. Esta afición es compartida incluso por el ejército, que cuenta con un importante parque de bicicletas, una decisión cuya razón de ser jamás se ha cuestionado, a pesar de los comentarios irónicos que pueda generar. No es de extrañar, por tanto, que algunos suizos sean capaces de desarrollar tal pasión por el vehículo de dos ruedas. Uno de ellos es el dueño de la empresa GOrilla Urban Cycling, Nino Jäger.

Bicicleta estacionada en una acera

La idea de la empresa GOrilla Urban Cycling apunta a reflejar el fuerte vínculo que une a los suizos con su bicicleta.

Un descubrimiento inesperado.

Nino llegó a crear su propia marca de bicicletas sin tener un plan detallado y lo hizo tras asumir la gestión de la empresa FREITAG, de la que había sido empleado, empresa que a pesar de ser titular de una marca de gran prestigio, se encontraba en serias dificultades. Fue así como Nino, sin disponer de conocimientos previos, se metió de lleno en el mundo de la bicicleta, pasando, al cabo de un intenso aprendizaje autodidacta, a ser un profesional altamente innovador y solvente, capaz de encarar los más complejos retos técnicos y de diseño que se le planteen. Ello le permite ofrecer al público interesado las exclusivas bicicletas que él mismo diseña.

Bicicleta de tono rojo y dorado sobre un portabicicletas en medio del taller

De lego a experto: Nino ha adquirido sus conocimientos en bicicletas de manera autodidacta. El éxito de su aprendizaje está a la vista.

Atractivas y prácticas: las bicicletas de GOrilla.

Los cuadros se elaboran según las especificaciones de Nino en un pequeño taller situado en Italia. Los modelos que la empresa ofrece actualmente se caracterizan por su diseño elegante y altamente atractivo. En materia de pintura y otros recubrimientos, las opciones son prácticamente ilimitadas, toda vez que la mayoría de las bicicletas se configura conforme a los deseos de los clientes. Al respecto, todo es posible, desde las horquillas doradas, a los cuadros con acabado en cobre, pasando por las pinturas opacas con detalles brillantes. A ello se añaden piezas rigurosamente seleccionadas que contribuyen a la gestación de una bicicleta perfecta. El sistema de cambios, tan importante dada la orografía de Suiza, garantiza una marcha óptima, en tanto que el diseño de sus mandos es absolutamente discreto. Los sillines, manillares y puños son elegantes y cómodos a la vez. Con piezas de material ligero fabricadas en Italia y Japón se complementa la mecánica de un vehículo que bien puede calificarse de obra de arte. Cabe señalar, además, que GOrilla está abierta a las nuevas tendencias, como la incorporación de motores eléctricos en los bujes, con lo cual la empresa está en condiciones de cubrir un abanico aún más amplio de gustos y preferencias.

Una tienda muy acogedora.

A pesar de su carácter funcional, el interior de la tienda de Nino Jäger ha sido decorado con cuidado y delicadeza. En la parte delantera se exhiben algunas bicicletas de la gama ofrecida y, al fondo, junto al banco de trabajo se encuentra el escritorio. Además de los potenciales clientes que vienen a informarse sobre los productos, a menudo pasan por la tienda amigos o vecinos para echar un párrafo. Un detalle que muestra de manera especial el cariño de Nino por su trabajo, es la pequeña área de trabajo que se encuentra a la vista dentro de la tienda. En ella, las personas que necesitan reparar su bici pueden disponer de las herramientas necesarias, por ejemplo, para ajustar el cambio, montar una cámara o un manillar. Independientemente de si uno pueda o no permitirse adquirir una bicicleta GOrilla, una visita al pequeño taller de Nino Jäger, en Zúrich, es una experiencia inolvidable.

Cuadros de bicicletas colgados de un listón fijado a la pared del taller.

Bicicletas hechas a la medida. Los cuadros, elaborados en Italia, son altamente atractivos.

Piezas de una bicicleta sobre un banco de trabajo.

GOrilla Urban Cycling te ofrece la bicicleta que coincide exactamente con lo que buscas.

Accesorios de bicicleta dentro de un cajón.

Para tener esa bicicleta con la que uno ha soñado, tiene que elegir entre numerosas opciones.

Funda protectora que lleva el rótulo „GOrilla Urban Cycling“

GOrilla Urban Cycling hace realidad los sueños de los ciclistas.

Dos hombres en el interior de una tienda de bicicletas.

Merece la pena visitar la tienda de Nino, aunque no sea para comprar una bicicleta.

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Mercedes-Benz Sprinter
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