Anton Gerner: exquisitos muebles de diseño de Melbourne.

Un hombre con los brazos cruzados está apoyado en un Mercedes-Benz Sprinter blanco

Vehículos, una comida elegantemente presentada y unos detalles arquitectónicos: al maestro ebanista y diseñador de muebles Anton Gerner le gusta inspirarse en cosas cotidianas. Transporta las piezas de creación propia por Melbourne a bordo de su Sprinter.

Un hombre sujeta un cepillo y trabaja con él un trozo de madera oscura

Anton es un perfeccionista. Ejecuta cada operación con la máxima precisión.

Una sala de exposición especial.

Al recorrer la Victoria Road en East Hawthorn, un suburbio de Melbourne, se llega a una antigua lechería en cuyo escaparate se muestran, en lugar de mantequilla, leche y queso, muebles de diseño de alta calidad. Allí, el maestro ebanista Anton Gerner presenta sus piezas individuales entre paredes de azulejos blancos. “En realidad, no entraba en mis proyectos fundar mi propia empresa”, explica riendo. “Pero en Melbourne no había nadie que me ofreciera un trabajo que me pareciera interesante.” El corazón de Anton late por el trabajo con madera, desde el primer esbozo hasta la realización precisa de una pieza. Ya de joven tenía claro qué profesión quería elegir. En el séptimo curso clase tuvo que fabricar pequeños objetos de madera. “Tal vez pasé más tiempo trabajando la madera de lo que debía”, admite con un guiño.

Me inspira y me motiva ver cómo se crea un objeto tridimensional.
Listones de madera en diferentes tonos de marrón sobre un suelo de hormigón gris

Anton adquiere las maderas nobles para sus muebles de diseño de comerciantes en el mundo entero.

Revistas, libros y los primeros muebles de diseño.

Después de su formación en la Melbourne School of Woodcraft, Anton iba realizando primero pequeños encargos de amigos y conocidos y trabajaba para diferentes fabricantes de muebles. Además, pasaba mucho tiempo leyendo libros y revistas sobre la madera y el diseño. Según el principio del “aprendizaje mediante la práctica”, fue perfeccionando sus habilidades y empezó a construir muebles de diseño de alta calidad que exponía posteriormente. “Mi base de clientes fue aumentando continuamente, y empecé a comprobar herramientas y máquinas que me permitían trabajar de manera más eficiente”, cuenta. Después de trabajar varios años como empresario individual, fundó la empresa Anton Gerner Furniture Pty Ltd. Hasta hoy, a Anton le encanta su variado trabajo diario. “Cada día se ofrecen nuevas posibilidades de crear algo bello.” Satisfecho, pasa la mano por una mesa de ébano negro. No ha realizado ni de lejos todas las ideas que tiene en la cabeza.

La fuente de inspiraciones: la vida diaria.

¿De dónde saca Anton su inspiración? De objetos cotidianos como automóviles o del plato presentado en el restaurante. “Si algo está ejecutado de manera bonita y tiene un buen aspecto, me interesa.” Sin embargo, Anton no puede dejar siempre rienda suelta a su creatividad. Con frecuencia, sus clientes ya tienen en mente un determinado estilo. Combinar según los deseos del cliente el diseño, el tipo de madera y las expectativas de precio representa, a menudo, un reto para Anton y su equipo. Para las piezas solo utilizan madera maciza de alta calidad. Y esta tiene su precio. Cuando acepta un encargo, Anton vigila estrechamente la calidad de todo el proceso de diseño: “Ningún mueble abandona el taller mientras no me sienta satisfecho, aunque implique que nos retrasemos con la entrega.”

Aparcar sin problemas en el centro urbano de Melbourne gracias a la corta distancia entre ejes.

Una vez que el mueble haya sido aprobado definitivamente por parte de Anton, se carga al Sprinter y se transporta al cliente. En las calles estrechas del centro urbano de Melbourne, esto no resulta siempre sencillo. “Por este motivo elegí el modelo con la distancia entre ejes corta. También apreciamos mucho la cámara de marcha atrás”, sonríe Anton. Con ella, aparcar en el centro no presenta ningún problema. También encuentra muy prácticas las puertas que se pueden abrir hasta 270 grados y le permiten cargar y descargar cómodamente los muebles de diseño. Anton utiliza el Sprinter también como soporte publicitario, ya que la furgoneta luce su logotipo de empresa: “Ya he conseguido muchos nuevos clientes porque la gente ve circular la furgoneta en Melbourne.” En consecuencia, se presentan a menudo clientes interesados en la antigua lechería para admirar las piezas únicas intemporales de Anton.

En un tablero de madera veteado figura un sello de calidad en negro y oro

Solo los muebles que cumplan plenamente las expectativas de calidad de Anton son entregados a los clientes.

Una cómoda de madera oscura con un ligero matiz rojizo delante de una pared blanca

A Anton le gusta integrar las vetas de la madera como un elemento de diseño en sus muebles.

En el escaparate de un sencillo edificio negro están colocados diversos muebles

En la vitrina de la antigua lechería, Anton y su equipo presentan sus piezas únicas de alta calidad.

Fotos: Anton Gerner

Enlaces para explorar más: antongerner.com.au – @Instagram

Sprinter

Sean cuales sean sus cometidos: la Sprinter le facilita el trabajo diario. Nunca se echa atrás, por exigentes que sean sus tareas. Y puede con todo lo que echen. Gracias a las numerosas variantes y más de 600 equipos opcionales, la Sprinter satisface todas sus expectativas, por singulares que parezcan.

Mercedes-Benz Sprinter
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