Un compañero acústico para cualquier destino: la radio del auto.

Un hombre está sentado al volante de una furgoneta con una sonrisa en los labios

De aparato de 15 kilogramas de peso a sistema de infoentretenimiento interconectado por medio de una red inteligente: la evolución de la autorradio es emocionante y entretenida al mismo tiempo – una retrospectiva.

El viaje en auto y la radio – un conjunto indisociable.

La furgoneta está preparada y la puerta del apartamento está cerrada con llave. Un último vistazo hacia atrás y ya estamos listos: lancémonos en la aventura, lancémonos a conquistar el mundo. Subirnos al automóvil, arrancar el motor y – encender la radio. Pues, ¿qué sería una puesta de sol en un trayecto interminable si no pudiéramos disfrutarla junto con nuestra canción favorita? Lo que hoy día es natural para mucha gente, en otros tiempos era todo un lujo: la radio nos proporciona información, nos avisa que hay peligro de atascos y nos entretiene con clásicos musicales y canciones de éxito. En los años sesenta, el medio de la radio incluso era considerado como la fuente de información y música más importante de todas – así pues, no es de extrañar que la gente no quería prescindir de ella aunque estuviera de viaje.

Dos personas hacen camping delante de una furgoneta y al borde de un lago

Una retrospectiva.

La historia de la autorradio se remonta a los comienzos de los años 1930: el primer modelo construido en Europa, el “Autosuper AS 5“ del cual se produjeron 400 unidades, pesaba nada menos que 15 kilogramas y tenía una demanda de energía absurdamente alta. A falta de electricidad suficiente, si se conducía de noche con faros y la radio puesta a tope, ya no se podían activar los limpiaparabrisas – para gran enojo de los conductores en caso de lluvia. Además, la autorradio era un verdadero objeto de lujo: ¡a un precio de 465 marcos alemanes, el costo era un tercio de lo que costaban los propios vehículos en la Alemania de entonces! La calidad del sonido de los aparatos dejaba mucho que desear también ya que las radiofrecuencias onda media y onda larga (MF y LF según las siglas inglesas) con frecuencia generaban ruidos molestos. En el año 1949 se produjo un cambio decisivo: por primera vez, Blaupunkt desarrolló una radio que estaba diseñada para integrarse en el salpicadero de la cabina de pilotaje ya que hasta entonces la radio se había manejado mediante un cable bowden al lado de la columna de dirección.

El interior de la cabina de una furgoneta histórica

Una mejor calidad de sonido gracias a las ondas ultracortas.

Cuando la onda multracorta (VHF) fue descubierta en 1951, la autorradio experimentó un verdadero auge. Los nuevos géneros de música, como el rock’n’Roll, se volvían cada vez más populares y la gente quería escucharlos aunque estuviera de viaje. Esta tendencia se vió beneficiada en particular por el llamado “Auto-Mignon“, un tocadiscos desarrollado por Phillips que permitió la reproducción de sencillos en el coche. La técnica correspondiente para el reproductor de casetes, lanzado en 1968, se llamaba Grylage. En 1985, fue seguido del reproductor de CD para satisfacer las necesidades de entretenimiento móvil en todos los trayectos. Sin embargo, los costosos aparatos no sólo resultaron atractivos para los propietarios de vehículos – también atraían a ladrones y numerosos aparatos fueron robados de los coches. Este problema se resolvió mediante el “quickout“, una técnica especial de enclipado que permitía sacar la radio del compartimento fácilmente y llevarla consigo a todas partes.

Un hombre saca unos panecillos de su furgoneta

Alcanzar la conectividad mediante el sistema de a bordo.

Hoy en día, la autorradio sirve para mucho más que simplemente reproducir música. Fue sustituida por los llamados sistemas de infoentretenimiento que incorporan una gran variedad de funciones: la reproducción de CDs y todos los demás formatos de música populares a través de un dispositivo USB o iPod, la interconexión con los sistemas de navegación, sistemas de asistencia al conductor y equipos de mano libres prácticamente forman parte del equipamiento estándar – en la nueva Sprinter, por ejemplo. La tercera generación de la famosa furgoneta será lanzada en 2018 y hace especial hincapié en las redes inteligentes. Los servicios de conectividad ofrecen, junto con los últimas sistemas telemáticos, posibilidades insospechadas al cliente: por medio de hardware especial para el acceso a internet los datos del coche, como por ejemplo los plazos de mantenimiento, se pueden consultar prácticamente en tiempo real.

Los cinco podcasts principales para tus viajes.

Mercedes-Benz adVANce, la estrategia de sistemas completos e integrales para la nueva generación de camionetas, aporta a los clientes otras muchas ventajas en la gama de usos comerciales – sin embargo, hay algunas funciones útiles para uso privado también. ¿Buscas un poco de inspiración? Aquí tienes los cinco podcasts principales para tus viajes emocionantes en la nueva Sprinter:

This American Life Un programa semanal que combina las temas más actuales con historias reales. Así surgen anécdotas divertidas, sentimientos profundos y confesiones inesperadas.
The Daily Bien informados: 20 minutos rebosantes de información sobre “lo que necesitas saber en este momento“ – diariamente, de lunes a viernes.
Bald Move A los fanáticos de las series les encantará: L. Ron Hubbard y Jim Jones, amigos desde pequeños, comentan sin rodeos sus programas de televisión favoritos. Divertido, honesto y por añadidura, te dan alerta de spoiler.
Every Little Thing Los razonamientos de Flora Lichtman son abstrusos – al igual que su programa. Infomándoles a los oyentes sobre hechos curiosos, como por ejemplo, por qué los flamencos son capaces de beber agua hirviendo o por qué nadie se topa con un armadillo vivo, les transporta a su mundo grotesco lleno de historias estrafalarias.
The Bill Simmons Podcast Bill Simmon tenía una idea clara: quería dar la palabra a los ciudadanos. Por eso, en su programa recibe a invitados que típicamente están infrarrepresentados en los medios de comunicación y les desafía en entrevistas extralargas.

Fotos: Kai Knörzer, divers, tsp, Daimler Media