Cubiertos de nieve: camping en invierno en autocaravana con el freerider Markus Ascher

Markus Ascher ha convertido un antiguo coche de bomberos Mercedes-Benz en una autocaravana para el invierno. Con éste, el freerider austríaco recorre los Alpes. Su ruta: siguiendo siempre la nieve fresca.

Para la comodidad: lana de oveja en la autocaravana de invierno

Markus Ascher no necesita mucho para ser feliz: las montañas nevadas, sus esquís y su antigua furgoneta de bomberos Mercedes-Benz. Ésta, el tirolés la convirtió en varios meses de trabajo manual en una autocaravana de invierno de color negro mate. Por este motivo, el apasionado freerider la llama cariñosamente: «el refugio de montaña sobre ruedas». La descripción es totalmente acertada. Especialmente en el interior del antiguo MB 310 reina un ambiente que recuerda un acogedor refugio de montaña: el revestimiento interior de la cabina está hecho prácticamente por completo de madera maciza, obviamente en estado natural y sin barnizar. «Para que la madera pueda respirar», explica Markus. La lana de oveja como revestimiento de pared asegura que, incluso a temperaturas muy bajas, la autocaravana no se convierta en un iglú.

Un hombre al volante de una autocaravana

¿La ruta? ¡Siguiendo siempre la nieve fresca!

Esto significa que la lana de oveja por sí sola no será suficiente para resistir temperaturas alrededor de los cero grados, subraya el aventurero de 31 años. Por este motivo, la autocaravana del tirolés ofrece, además de la calefacción auxiliar y los cristales dotados de un aislamiento especial, una exquisitez especial que se conoce también en los refugios de montaña: una estufa de leña negra, incluyendo una chimenea incorporada. ¿Cómo? ¿Una estufa de leña de verdad en una furgoneta Mercedes-Benz? «Ya lo he dicho», responde el barbudo freerider. «Calentito y acogedor, como un refugio de montaña». Con este «refugio de tracción total», Markus viaja en invierno por las montañas de Europa, siguiendo siempre la nieve fresca. «La autocaravana de invierno es ideal para ello», dice el trotamundos de Austria. «Puedo elegir espontáneamente mi ruta, ahorro en alojamiento y, sobre todo, estoy siempre en plena naturaleza.»

We’re losing our contact with nature and with it, our closeness and respect for mother earth.

Un hombre con un hacha camina por un bosque nevado

Markus Ascher sigue la llamada de la montaña

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De la furgoneta a la autocaravana de invierno: los consejos de Markus

¿Por qué hay que aislar? – «Por ejemplo, para evitar la formación de condensación, y naturalmente también para calentar y mantener caliente el interior de la autocaravana a temperaturas bajo cero.»

¿Qué calefacción se debería elegir? – Además de su estufa de leña, Markus tiene en su autocaravana de invierno Mercedes-Benz una calefacción auxiliar de aire de Eberspächer.

¿Qué temperatura se puede alcanzar? – «Durante la noche ajusto la calefacción auxiliar a unos confortables 18 grados. Ya no quisiera prescindir de esta calefacción; sin ella, la estufa de leña siempre estaba helada por la mañana.»

¿Se puede hacer sin? – «Con un saco de dormir muy, muy bueno también se podría soportar sin calefacción, pero esto ya no tendría mucho que ver con una situación agradable; a más tardar, al ponerse el próximo día las botas de esquí congeladas, se entendería a qué me refiero.»

¿Qué propulsión se debería elegir? – Para viajar frecuentemente en la nieve y por la montaña, Markus recomienda apostar por una furgoneta con tracción total.

¿Qué neumáticos hacen falta? – Markus Ascher recomienda no ahorrar al comprar neumáticos de invierno. «Este año me he rascado el bolsillo y comprado los ‘Nordfrost Van’ de Ginslaved», dice. «Son unos neumáticos con una mezcla de caucho especial, aptos específicamente para temperaturas frías y nieve.» Por lo tanto: no se debe ahorrar en los neumáticos. «Los neumáticos adecuados hacen una gran diferencia y deciden si nos quedamos tirados en la carretera, patinamos o continuamos la marcha con seguridad.»

¿Y encima de los neumáticos? Siempre hay que llevar cadenas, aconseja Markus. «Al fin y al cabo no podemos saber nunca cuándo nos harán falta, y si entonces no las tenemos a bordo, no es nada divertido. Por desgracia, tuve que comprobarlo también por ‘trial and error’, a pesar de haberme criado en la montaña. ¡No os dejéis las cadenas! Aunque tengáis tracción total; en algún momento ya no es posible avanzar sin cadenas.»

El austríaco se impone como freerider

El interés de este tirolés criado en la montaña se dirigió rápidamente a los deportes de invierno. A los dos años estaba colocado encima de unos esquís por primera vez y prácticamente creció con ellos. Markus Ascher participó en competiciones, se fue haciendo su lugar en la escena y adquirió una reputación como talentoso freeskier y como «austríaco loco». «Creo que, como freerider, se disfruta de una conexión especial con la naturaleza», dice este nómada del free ski de 31 años. Al fin y al cabo, el deporte como tal reflejaría todo lo que representan la naturaleza en general y la montaña en particular: libertad, ausencia de fronteras, la posibilidad de decidir en todo momento adónde prefiere ir y qué ruta quiere tomar: tanto en la montaña como con su autocaravana Mercedes-Benz. Para Markus Ascher, esquiar también significa estar en ruta. «Explorar nuevos lugares: esto es lo que me impulsa», dice. Los últimos destinos a los cuales le llevó este anhelo fueron, por ejemplo, Irán y Turquía, naturalmente para esquiar.

Estufa de leña negra en el interior de una autocaravana
Un hombre sujeta leña en los brazos
Un hombre con un hacha camina por un bosque en invierno
Techo elevado negro de una furgoneta

Los detalles son decisivos: lo que no se debería olvidar para el camping en invierno

«Para la estancia en la furgoneta recomiendo llevar unas cosas muy banales, pero que echo mucho de menos si las olvido», dice el experto campista de invierno Markus Ascher: «Unas zapatillas de estar por casa cómodas y cálidas, té y un termo. Para fuera y, sobre todo, si nos quedamos en algún momento atrapados en la nieve, lo cual espero siempre como freerider, se deberían llevar unas buenas botas de invierno, una pequeña pala, un buen rascador de hielo y una escoba. O también una buena calefacción auxiliar, que nos puede evitar a menudo tener que rascar.

Una furgoneta Mercedes-Benz pasa por un paisaje invernal

Un día típico: esquiar, castañas y té

Pero, ¿cómo nos podemos imaginar un día típico en la vida de vagabundo de Markus? Es muy sencillo: después de muchas bajadas por las pistas y, sobre todo, fuera de ellas, el esquiador vuelve por la tarde a su furgoneta de color negro mate; a veces solo, a veces acompañado de freeriders amigos. Se quita la ropa húmeda, se calza las zapatillas de estar por casa, conecta la calefacción auxiliar, enciende el fuego en la estufa, prepara té… y luego habrá pasta o castañas preparadas en su bonita cocina revestida de madera y su estufa de leña. Así es, por lo menos, en invierno. En verano, Markus vive en una casa en el bosque en la localidad de Kramsach en el Tirol, que también ha restaurado en gran parte con sus propias manos. En el huerto cultiva hierbas aromáticas, verdura y fruta. Su objetivo es convertirse en autosuficiente. Además, hace trabajos temporales o largos viajes por carretera: a Italia, Francia o, como la última vez, a Kirguistán.

La placa de modelo de un MB 310
Una autocaravana negra con esquíes en un lado
Una furgoneta Mercedes-Benz negra en una carretera cubierta de nieve
Techo elevado negro con unos esquís fijados

Primero, coche de bomberos; ahora, autocaravana de invierno

Los últimos veranos, Markus Ascher los dedicó principalmente a convertir el vehículo de emergencia de color rojo fuego en una autocaravana de invierno negro mate. Tuvo la idea durante un viaje en Portugal. Se dio cuenta que muchos «roadtrippers» apostaban por Mercedes-Benz 310 antiguos. Por lo tanto, también se buscó uno: en Internet. Esta furgoneta con tracción total, construida en 1991, solo tenía 18.000 kilómetros, precisamente porque había servido originalmente como vehículo de bomberos en Estiria y no se utilizaba cada día. «Estos vehículos no solo ofrecen mucho espacio; además, son fiables, robustos y se consiguen a un precio económico.» Dos puntos más a favor del MB 310: su tecnología poco compleja. «La mayoría de las cosas las puedo reparar o modificar yo mismo.» Y, además: la tracción total, un aspecto esencial que, junto con las cadenas y los neumáticos blandos especiales de Escandinavia, es decisivo para la aptitud de la furgoneta para circular por carreteras de montaña nevadas en invierno.

El Top 3 de Markus Ascher de las zonas de freeride en Europa

«Naturalmente, mi región natal, es decir, Tirol, Salzburgo, Vorarlberg. Allí hay tantas estaciones de esquí y montañas que prácticamente siempre se encuentra nieve en buenas condiciones sin tener que ir muy lejos. Luego, la zona de Chamonix, con el Valle de Aosta por el lado italiano del Mont Blanc. En Europa tampoco hay que olvidar los Pirineos; allí también se encuentran macizos de montaña y zonas esquiables que no necesitan rehuir la comparación con los Alpes, por ejemplo en el Valle de Arán…»

Transformación según el lema «learning by doing»

Al principio, dice, no planificó mucho la transformación de su furgoneta. «Simplemente fuimos probando», cuenta Markus. A veces pasaba varias semanas cada día hasta pasada medianoche con freeriders amigos en el garaje, trabajando en el vehículo. «Cada segundo valió la pena. Ahora, la furgoneta ocupa realmente un lugar muy importante en mi vida.» Para Markus fue importante reutilizar los elementos desmontados en otro lugar. «Al principio, la furgoneta fue un prototipo. La hemos ido perfeccionando continuamente. Todavía sigo modificando cosas en ella», dice el austríaco. «Siempre me he sentido muy a gusto en mi furgoneta. Y esto sigue siendo así.»


Markus Ascher

Fotos: Felix Schwarz