Rostros de Escocia: Un viaje por carretera desde Glasgow hasta el Killin Music Festival

Escocia nos impresiona de día y de noche aún más: el viaje por carretera en la autocaravana Hymer nos lleva  desde la bailarina Beth al gaitero Scott.

Glasgow:  la ciudad industrial convertida en metrópolis del arte

Las nubes oscuras ya lo habían anunciado: cuando llegamos a Glasgow al finalizar la tarde, oímos las leves gotas de lluvia cayendo sobre la autocaravana Hymer. Pero eso no impide que exploremos a pie el centro de la ciudad y admiremos, por ejemplo, la imponente „Gallery of Modern Art“ o los excéntricos edificios de cristal proyectados por arquitectos mundialmente famosos. La ciudad más grande de Escocia es aún más variopinta y animada de lo que esperábamos, aunque a lo largo de la historia sus habitantes también han debido superar momentos difíciles, como la crisis económica de los años 1970, que castigó duramente a la metrópolis y cuyas huellas aún son visibles en barrios conflictivos como Carlton, marcado por lúgubres edificios de bloques. A pesar de ello, Glasgow encontró el camino para salir de la crisis: las naves industriales vacías se convirtieron en galerías y museos y la empobrecida ciudad industrial pasó a ser una aclamada metrópolis del arte.

Un grupos de personas frente al antiguo edificio de la „Gallery of Modern Art“, en Glasgow

Preparándose a conciencia para la gran actuación

La bailarina de 29 años, Bethany Kingsley-Garner, se cuenta, desde hace tiempo, entre los enamorados de Glasgow y sus habitantes. Bethany, que llegó aquí procedente de la ciudad inglesa de Devon, solo tiene palabras elogiosas para referirse a su ciudad de adopción. „Es un lugar vibrante“, nos dice con gran ilusión cuando la visitamos antes de su ensayo diario, en pleno centro de la ciudad. Está sentada ante el espejo, llevando ya su malla negra, mientras se recoge los largos cabellos rubios oscuros. Debe evitar cualquier distracción, pues el ensayo exige concentración total, toda vez que Beth es primera bailarina de la Compañía Nacional de Danza de Escocia e interpreta el papel protagónico en ballets célebres como „La Cenicienta “ o „El lago de los cisnes“, actuaciones de gran formato por las que siente una gran predilección. „Lo que se siente en el escenario es realmente incomparable.“ Beth se ata las zapatillas de color rosa claro y entra a la sala de ensayo.

Trabajo hasta lograr la perfección

Una bailarina, sentada en el suelo de una sala de ensayo

Ensayar hasta lograr la perfección

Beth comenzó a bailar casi al mismo tiempo que empezó a caminar. Ya de pequeñita disfrutaba moviéndose al son de las grandes orquestas y desde que, cuando tenía tres años acompañó por primera vez a su hermana a clases de danza, no hubo quien la detuviese: tras obtener una plaza en la prestigiosa „Royal Ballet School“ de Londres, empieza a actuar en público con cada vez más frecuencia, emocionando a los espectadores e impresionando a la crítica. Ahora, al verla empezar a bailar, entendemos el porqué: sus zapatillas se deslizan gráciles sobre el parqué y su persona irradia energía y encanto. Pero detrás de esta levedad se esconde una dura preparación, mucho esfuerzo e incluso dolor. „Trabajo hasta lograr la perfección“, nos confiesa.

zapatillas de ballet

Sobre los techos de la ciudad

Una vez finalizada su formación, Beth se incorporó a la Compañía Nacional de Escocia, donde le tocaría vivir el que hasta la fecha ha sido el momento más emocionante de su carrera: su designación como primera bailarina, tras una gran actuación. „Mientras oía los aplausos del público, las lágrimas corrían por toda mi cara. Siempre recordaré ese momento.“

Beth se pone un grueso jersey gris y nos invita a subir a la azotea del edificio para mostrarnos la ciudad desde arriba. Ya ha caído la noche y ahora las luces iluminan las calles. Ya ha anochecido y ahora en las calles resplandecen las innumerables luces. Por la noche, Glasgow sigue siendo vibrante.

Una bailarina danza frente al espejo
Una bailarina, de pie en la azotea de un edificio
Una bailarina, de pie en la azotea de un edificio
Una joven se recoge el pelo ante un espejo iluminado

„Rendirme habría sido mucho más doloroso“

Beth cierra los ojos. Al hacerse bailarina profesional ha apostado todo a una sola carta. Se trata de una decisión arriesgada, pues, como ella bien sabe, basta un paso en falso en un momento distracción para que todo se acabe de inmediato. En cierta ocasión, una lesión en la rodilla la mantuvo atada durante un tiempo a una silla de ruedas, sin ni siquiera pensar en bailar. „Creí que nunca volvería a pisar un escenario “, admite Beth. Pero volvió con más fuerza: „Seguí danzando porque rendirme habría sido mucho más doloroso“.

La autocaravana Hymer pasa entre dos paredes de roca ante un cielo con nubes oscuras

El „Killin Music Festival“ y el sonido de Escocia

Como queremos conocer más facetas de la vida nocturna de Escocia, nos subimos a la Hymer para continuar nuestro viaje hacia el interior del país, concretamente hacia Killin, un pueblo de menos de 800 habitantes, en el que se celebra el „Killin Music Festival“.  Al llegar, ya de noche,  nos sorprende ver a miles de personas que bailan al son de la música frente al escenario iluminado y parecen saberse de memoria cada estrofa de las canciones. Ya se trate de adolescentes o jubilados, aquí celebran todos juntos. El momento estelar de la velada es la actuación del grupo de folkrock „Skerryvore“, entre cuyos integrantes también se cuenta un gaitero. Nos preguntamos, con cierto escepticismo, si un instrumento tan antiguo aún tiene cabida en los tiempos que corren. Pero cuando empiezan a tocar, el soplido del gaitero disipa de inmediato nuestras dudas y constatamos que los chicos de Skerryvore le dan a Escocia un sonido inconfundible.

Un joven luciendo una camisa muticolor, de pie, detrás del escenario iluminado

Lo mejor de todo es cuando entre la multitud veo a una persona sonriendo, como si estuviera metido totalmente en su mundo.

Un gaitero de éxito mundial

Tras esta inolvidable actuación volvemos a encontrarnos con el gaitero detrás del escenario. A Scott Wood aún le cuesta un poco recuperar el aliento, pero la sonrisa le ilumina totalmente el rostro. La música es su pasión.
Debemos admitir, eso sí, que el aspecto de Scott no coincide con la imagen que tenemos de un gaitero: tiene solo  23 años y no llevas ropas de cuadros, ni tampoco la típica falda escocesa. Tras guardar rápidamente su instrumento, nos saluda como a viejos amigos. Además de tocar en Skerryvore, con los que ha recorrido el mundo entero, tiene su propio quinteto, la también exitosa „Scott Wood Band“. Se trata pues, de una carrerra con la que otros músicos solo pueden soñar. A Scott, sin embargo, solo le importa disfrutar con la música : „Lo mejor de todo es cuando entre la multitud veo a una persona sonriendo, como si estuviera metido totalmente en su mundo.“

Un gaitero con su instrumento en el escenario

El carácter relajado de los escoceses

Al departir con Scott nos llama la atención una vez más ese aire relajado y tranquilo que hemos apreciado en numerosas personas durante nuestro viaje.  Y él no los confirma: „Los escoceses no nos tomamos nunca demasiado en serio. “ Scott se está orgulloso de su país y se siente fuertemente unido a sus tradiciones. Por ello y para que el instrumento nacional escocés tenga una proyección futura, enseña gaita en los colegios. Esto último despierta nuestra curiosidad: ¿Qué tan difícil es tocarla? ¿Podemos aprender también nosotros? Scott nos pasa el instrumento, del que luego nos esforzamos en vano por extraer algún sonido, provocando la risa de Scott. Y es que detrás de su éxito hay años de duro aprendizaje y ejercicio.

Grupo tocando sobre un escenario iluminado, ante aficionados que le animan
Desde un edificio, un hombre observa los techos de Glasgow
La autocaravana Hymer sobre plataforma Sprinter circula al anochecer por una carretera rural
Musicos – entre los que se halla un gaitero – tocando en un escenario iluminado

Grandes planes para la música escocesa

Pero el éxito de Scott también despertado animadversiones. „Otros intérpretes de esta música empezaron a criticarme. Pero ahora me doy cuenta de que solo era por envidia. “ Sea como fuere, a Scott no le queda mucho tiempo para ocuparse de esa crítica, pues, entre otras cosas, está elaborando planes para promocionar la música escocesa en el extranjero: „¡Quiero llevarla los principales festivales del mundo!” Quizá muy pronto después de nuestro viaje, volvamos a tener noticias de Scott Wood muy pronto. Lo que sí es indudable es que el sonido de su gaita sigue grabado en nuestra memoria mucho después de haber vuelto a subir a la autocaravana Hymer para enfilar hacia un nuevo destino.

La cuatro carreteras más hermosas de Escocia

La cuatro carreteras más hermosas de Escocia

Carreteras solitarias que serpentean a través de magníficos paisajes, costas agrestes en las que solo se oye el sereno rumor del mar y montañas que se yerguen hacia el cielo, rodeadas de resplandecientes loches y espesos bosques. No cabe duda de que Escocia es el lugar ideal para un viaje por carretera a bordo de la autocaravana. A continuación, ofrecemos una selección de rutas que ningún amante de los viajes de este tipo se debe perder:

„Old Military Road“
Una primera y maravillosa impresión de las Tierras Altas se ofrece al viajero al lo largo de la A93, llamada también „Old Military Road“. Atraviesa las recónditas montañas que rodean el extenso parque nacional Cairngorms National Park. La tranquilidad de la ruta se debe mayormente a la autopista que va en paralelo y que absorbe gran parte de la circulación de vehículos. Ojo que las numerosas curvas y pendientes hacer que la A93 se parezca a una montaña.

A838, la carretera típica de las Tierras Altas
La A838  se dirige serpenteando desde el poblado costero de Ullapool hacia el agreste norte, donde es muy infrecuente encontrar otro coches circulando. La A838 reúne como pocas los rasgos típicos de una carretera de las Tierras Altas. Tras cada una de sus curvas se pueden apreciar las magníficas vistas de sus variados paisajes y, como valor añadido, la ruta transmite una sensación de absoluta libertad.

Trotternish Road en la Isla de Skye
A quienes visiten la preciosa Isla de Skye les recomendamos el Trotternish Road, situado al norte de la isla. Tomando como punto de partida la bella ciudad portuaria de Portree, la ruta pasa por la célebre formación rocosa „Old Man of Storr“ y la cascada de„Kilt Rock”. Continuando a lo largo de la costa la carretera recorre el perímetro de la península de Trotternish que le da su nombre.

Mull Scenic Road
El Mull Scenic Road circunvala la Isla de Mull, cuyo paisaje es extremadamente variado. De la amplia vista al mar se pasa muy rápidamente al paisaje de verdes colinas. El tramo más hermoso es el que discurre a lo largo de la bahía del Loch na Keal.


Directed by Marko Roth

Photos by Linda Ambrosius