Viaje por carretera: Con la autocaravana Hymer por las Highlands de Escocia

Costas salvajes y carreteras interminables: para explorar Escocia, no hay nada mejor que un viaje por carretera – con una autocaravana Hymer con chasis Mercedes Sprinter.

Nuestra ruta: llegando a las lugares más hermosas de Escocia en cinco etapas

Miramos a Bethany Kingsley Garner en Glasgow bailando ballet, tuvimos el privilegio de cenar en la cocina de Scott Davies en la Isla de Skye y disfrutar de una comida excelente allí y vestimos unos kilts tradicionales escoces en el negocio de Howie Nicholsby en Edimburgo. Si algo hemos aprendido en este viaje es lo siguiente: Escocia es mucho más que mal tiempo y whisky. Es un país que destaca por lugares impresionantes, naturaleza virgen y gente maravillosa.

Aquí os enseñamos nuestro itinerario – esperando que quizás estas etapas vayan a inspiraros a realizar vuestro propio viaje por carretera a través de las Highlands.

1. Edinburgh

El punto de partida de nuestro viaje por carretera. La capital de Escocia tiene unos 500.000 habitantes pero, no obstante, tiene el encanto de un pueblo acogedor. Paricularmente imponente son los barrios de “Ciudad Vieja“ y “Ciudad Nueva“ que proporcionan una idea general de épocas muy diversas.

2. Glasgow

Aunque Glasgow vino a conocerse como ciudad obrera en el pasado, hoy día se distingue por una multitud de museos y galerías de arte – la mayoría de ellos son incluso gratuitos. También recomendamos una visita de la ópera o del balé.

3. Loch Lomond & The Trossachs

Vamos al campo: El mayor lago de agua dulce de Escocia está situado en medio de un gran parque nacional. Alli, los bosques tranquilos ofrecen la posibilidad de realizar largos paseos, seguidos de un picnic a la orilla del lago.

4. Oban

Conocíamos la ciudad portuaria primordialmente como “puerta a las islas“ porque desde allí salen muchos transbordadores hacia las Islas Hébridas Interiores. Pero incluso Oban en sí mismo lo recordamos por su ubicación hermosa en una bahía pintoresca.

5. La Isla de Tiree

Una de las islas más pequeñas y menos conocidas de Escocia. Esto significa que hay menos turistas, pero también paisajes muy impresionantes. ¡Nuestro destino predilecto!

6. Fort William

La segunda ciudad de las Highlands ofrece múltiples actividades al aire libre: una de ellas es una excursión al Ben Nevis, la montaña más alta de Gran Bretaña.

7. Mallaig

Un pueblo pesquero bastante pequeño pero sirviendo de punto de conexión importante: desde el puerto de Mallaig salen los transbordadores hacia la Isla de Skye.

8. La Isla de Skye

La región más hermosa de las Highlands: Esta isla nos impresiona sobre todo por la diversidad de sus paisajes. La combinación de cordilleras, litorales, bahías y cascadas es simplemente mágica.

9. Ullapool

El último poblado antes de llegar a las salvajes Highlands norteñas es un campamento base para montañistas muy popular. Además, el terminal de transbordadores sirve de vínculo entre la tierra firme y las Hébridas Exteriores.

10. Dunnet Head

Aquí arriba el mar está agitado, los paisajes parecen desiertos y salvajes. El Dunnet Head Viewpoint es el punto más septentrional de Escocia que también puede admirarse desde el faro que está muy cerca.  

11. Inverness

La capital de las Highlands está rodeada de atracciones turísticas: El Castillo de Inverness, la Catedral de St. Andrews, el famoso Loch Ness, y el Campo de Batalla de Culloden se encuentran a sólo unos pasos de distancia.

12. Aviemore

Aviemore está ubicado en el bello entorno del Parque Nacional de Cairngorms. Aquí se ofrecen actividades en cualquier época del año: escalada en roca, paseos en quad, equitación, observación de animales autóctonos – Aviemore es la ciudad ideal para actividades de ocio.

Etappe 1: Edimburgo y Glasgow – las ciudades vibrantes de Escocia

Callejones empedrados, barrios históricos y el Castillo de Edimburgo que está emplazado en la cima de un volcán extinto: No puede haber mejor punto de partida para nuestro viaje que Edimburgo. La capital de Escocia consigue ser una metrópoli imponente y cosmopolita, a la vez que desprende el encanto de una pequeña ciudad. Atención: Dejáis tiempo suficiente para explorar la “Ciudad Vieja“ medieval y la “Ciudad Nueva“ georgiana ya que, no sin razón, los dos barrios dispares pertenecen al Patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO.

Vista sobre edificios históricos y una calle en Edimburgo

Visitando Calton Hill durante el atardecer

La mejor vista de la ciudad se tiene desde la colina de Calton Hill que sobre todo al atardecer ofrece un panorama impresionante. Hay mucho que ver aquí arriba: el Monumento Nacional con sus doce pilares que recuerda la antigua Grecia, el Monumento a Nelson en forma de faro, o la Casa de San Andrés, el edificio del gobierno escocés – todos ellos son testigos de la historia rica de Edimburgo. Por la noche, el encanto de Escocia y la hospitalidad de sus habitantes se pueden gozar en uno de los bares acogedores.

Después de un viaje relajado de un poco más de una hora en nuestra autocaravana llegamos a Glasgow, la mayor ciudad de Escocia. Aunque en el pasado Glasgow vino a concerse como ciudad obrera, entretanto se ha desarrollado en un centro floreciente de arte, música y arquitectura. Porque encima de 600.000 inhabitantes también alberga el balé y la ópera nacionales de Escocia.

Tres personas sentadas sobre un muro con vistas a las casas de Edimburgo
Una vista de la mesa y de las banquetas de un bar
Un hombre mirando por la ventana de un bloque de pisos por las casas de Glasgow

Etappe 2: Desde la ciudad a las “Tierras Bajas“

Con nuestro Hymer dejamos atrás las dos metrópolis escoceces y su gente maravillosa. Nuestro destino: las “Tierras Bajas“. Con cada kilómetro que nos alejamos de Glasgow, el paisaje se hace más amplio, más verde y más tranquilo. Hay poca gente en las calles, sólo de vez en cuando se nos acercan coches.

Los paisajes son cada vez más impresionantes. Hacemos escala en el Parque Nacional de Loch Lomond & The Trossachs donde se encuentra el mayor y probablemente más bello lago de agua dulce de toda Escocia. Cuando hacemos un picnic a orillas del lago, se nos ofrece una vista espectacular sobre 30 isletas, cumbres cubiertas de nieve en la distancia y un paisaje montañoso cubierto de rocío fino en el que pastan cabras de montaña y ovejas. Alquilamos una canoa y atravesamos el lago Loch Lomond con ella.

De Oban a la Isla de Tiree: la indescriptible sensación de libertad

Con renovada energía nos dirigimos hacia Oban. La ciudad portuaria ha conservado el encanto de un pequeño pueblo pesquero: en el paseo marítimo, a lo largo de las bahías escarpadas, numerosos restaurantes ofrecen pescado y mariscos frescos y locales. Y junto con ellos, se puede disfrutar de las bellísimas puestas de sol – o, conforme a la tradición, de un whisky escocés: Oban se enorgullece de tener una de las destilerías más viejas del país.
La ciudad también lleva el nombre de “puerta a las islas“, ya que con el transbordador se llega a las numerosas islas de la costa oeste, como a Tiree: allí encontramos una isla con paisajes pastorales montañosos, extensas playas y las aguas marinas azul turquesa – y de pronto experimentamos la sensación de completa libertad.

No os dejáis disuadir del viaje prolongado: el paisaje impresionante de la isla bien vale la pena. En Tiree vivimos uno de los momentes más bellos de nuestro viaje. Cogemos unas tablas de surf y entre las bahías rocosas nos adentramos en el océano mientras que en el fondo está poniéndose el sol.

Una vaca de las tierras altas de color castaño con melena desgreñada está en un pasto
Algunas gaviotas sobrevolando acantilados rocosos junto al mar
En un paisaje amplio se encuentra una sola cosa delante de una montaña.
Dos ovejas paradas en medio de la calle

Etappe 3: Viajando a los lugares más bellos con el “Hogwarts Express“

El viaje por carretera continúa más hacia el norte, más precisamente a Fort William. Sobre todo los ojos de los aficionados a la magia se iluminarán cuando piensan en esta parada: el “Jacobite Steam Train“ también se conoce como la locomotora del Hogwarts Express de Harry Potter. Lamentablemente, la parada final no es “El Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería“, sino el remoto pueblo pesquero de Mallaig. Pero el viaje en tren de vapor va por el Viaducto de Glenfinnan – el puente ferroviario famoso por todo el mundo por las películas de Harry Potter. En cualquier caso, el trayecto en sí bien vale la pena. Vemos pasar paisajes hermosos delante de las ventanas mientras que el ambiente rústico de la locomotora de vapor nos transporta a siglos pasados. Y cuando llegamos a Mallaig, ya nos espera el próximo atractivo: la magnífica vista de la Isla de Skye que es probablemente el lugar más hermoso de toda Escocia.

Una antigua locomotora de vapor pasa por un paisaje verde

Skye – un lugar mágico

Litorales impresionantes, rocas bien pulidas que sobresalen de las cordilleras y cascadas cayendo al mar con toda fuerza – Skye es un lugar verdaderamente mágico que podemos explorar fácilmente con el Hymer. El tiempo es tan variado como isla misma: mientras que en un momento dado, una espesa capa de niebla se desliza sobre las cimas encantadoras, al día siguiente el mismo paisaje escocés queda iluminado por los rayos dorados del sol del atardecer. Aparte de la necesidad de alojarse en las isla durante unos días o más, es precisamente por la imprevisibilidad del tiempo que es absolutamente necesario traer un buen equipo para la lluvia.

Dos excursionistas subiendo una calle empinada en un paisaje rocoso

Etapa No. 4: En la carretera “North Coast 500“ por el norte salvaje

De vuelta en la Escocia continental, nuestro recorrido continúa hacia el norte a una de las últimas regiones de Europa que aún puede considerarse verdaderamente como “naturaleza salvaje“. Se llega allí tomando la “North Coast 500“, el equivalente escocés a la Ruta 66. Nuestro punto de partida es la pequeña ciudad de Ullapool – el último poblado antes de llegar a las Highlands norteñas es un buen lugar para excursionistas apasionados, pero también para hacer escala en él. Tomamos carreteras que serpentean interminablemente por el paisaje, pasando montañas, páramos y costas, hasta el punto más septentrional de la tierra firme: el Dunnet Head Viewpoint. Quedamos especialmente cautivados por los acantilados escarpados, casi dramáticos. Cuando miramos con atención, incluso descubrimos delfínes y focas que no se dejan intimidar por el clima rudo del norte.

Un hombre parado al borde de una costa rocosa está mirando gaviotas en el cielo.
El Hymer atraviesa un puente que cruza un lago.
Un Hymer con chasis Mercedes Sprinter bordeando la costa, rodeado de paisajes verdes.
En un paisaje amplio se encuentra una sola cosa delante de una montaña.

Etappe 5: Haciendo escala para verle a “Nessie“

Quien desee volver al sur en la última etapa, debería dirigirse desde Dunnet hacia la ciudad de Inverness. Allí, para los aficionados a las atracciones turísticas es obligatorio hacer una parada en el cercano lago de “Loch Ness“ e ir a ver a su “habitante“ legendario, o sea a “Nessie“. Y para quienes incluso después tengan un excedente de energía, se les recomienda una parada en Aviemore en medio del gran Parque Nacional de Cairngorms. Numerosas actividades de ocio como la escalada en roca, la equitación o el quad, te ayudarán a poner a prueba tus límites. La última parada que se presenta en la pantalla del navegador GPS de nuestra autocaravana es Edimburgo – la ciudad donde hemos comenzado nuestro viaje por la Escocia salvaje e inolvidable.

Conducir en Escocia

Apenas existe otro país europeo que se preste tanto a los viajes en autocaravana o furgoneta como Escocia. Por una parte, esto se debe a las preciosas carreteras largas y frecuentemente solitarias serpenteando por el país al norte de Gran Bretaña. Pero desde luego también son los paisajes multifacéticos, agrestes y en algunos casos aislados los que convierten un viaje por las carreteras de Escocia en una experiencia muy especial.

Sin embargo, hay algunas cosas que se deberían tener en cuenta al viajar en coche o autocaravana por Escocia:

Permiso de conducir
  • Aparte de un permiso de conducir válido, los visitantes siempre deberían llevar una prueba de propiedad o un contrato de leasing así como también los documentos de seguro del vehículo.
  • Admás, los no europeos necesitan un permiso internacional para conducir.
Conducir, repostar y aparcar
  • ¡Hay circulación por la izquierda!
  • Distancia y velocidad se miden en millas o bien millas por hora – una milla corresponde más o menos a 1.6 kilómetros.
  • El límite de velocidad es de 50 á 65 km/h (20-40 millas por hora) en zonas urbanas y 110 km/h (70 millas por hora) en autopistas y carreteras.
  • ¡Debería evitarse estacionar sobre líneas dobles de color rojo o amarillo!
  • La mayoría de las gasolineras son gasolineras de autoservicio.
Señales de tráfico y carreteras
  • Las señales de tráfico corresponden a los estándares de la UE con el color azul representando autopistas, el verde para rutas importantes y el blanco para rutas secundarias.
  • Las autopistas se marcan mediante una “M“ seguida por el número específico de la autovía. “A roads“ suelen ser autovías (“dual carriageways“, o sea carreteras de doble vía con dos carriles en cada dirección) y constituyen las vías principales mientras que “B roads“ son vías secundarias.
Averías y clubes automovilísticos
  • En caso de averías con el automóvil, dirígense a los servicios de asistencia “Automobile Association“ o “Royal Automobile Club“ que se pueden contactar utilizando su teléfono móvil o los teléfonos de emergencia de color naranja junto a la autopista.
  • Ambas organizaciones ofrecen apoyo a los miembros de clubes automovilísticos extranjeros.

Directed by Marko Roth

Photos by Linda Ambrosius