GO VAN X MYVAN: El Campo, un peculiar encuentro de furgoneteros

Un camping entre dos lagos, con montañas de fondo

La gran cantidad de furgonetas camper, las actividades deportivas compartidas, las actuaciones en directo y las fogatas hacen latir más fuerte el corazón de los aficionados: Por tercera vez consecutiva se ha celebrado en Canadá el encuentro anual de furgoneteros.

El Campo 2017: al pie de las montañas

¿Qué ocurre cuando un fin de semana coinciden gran cantidad de furgonteas camper, un ambiente relajado, música en directo y una magnífica ubicación? Pues, que se produce una experiencia inolvidable que todo el mundo quisiera repetir. Por ello, el equipo de Go Van, encabezado por su fundador, Julien Roussin Côté, ha organizado ya por tercer vez el encuentro furgonetero “El Campo“. A finales de septiembre pasado, los aficionados se dieron cita en los terrenos del Domaine du Radar, cerca de Québec, y lo hicieron bajo un sol radiante, al pie de una monte y entre dos lagos. No era necesario reservar plaza, pues todos los usuarios de camper o autocaravana era bienvenidos. Los asistentes llegaron en 227 vehículos, el doble del año anterior, que llenaron el espacio previsto para la acampada. Una vez más, el lema fue “¡good vibes only!“

Dos furgonetas Mercedes-Benz estacionadas en un prado

El encuentro de los amantes de la vida en furgoneta

Julien sabe lo que les gusta a los aficionados, al fin y al cabo él mismo vive desde hace dos años en una furgoneta y no es, ni mucho menos, el único que practica esta forma de vida. El deseo de libertad, espontaneidad y aventura ha dado origen a todo un movimiento, el “Van Life Movement“, cuyos fundadores han creado, además, una web denominada Go Van, destinada a compartir sus vivencias y, en general, a facilitar la comunicación entre las personas afines. Asimismo y para que el intercambio se realizara también fuera del ámbito de internet, surgió la idea de los encuentros denominados “El Campo“. Julien admite que organizarlos no siempre resulta fácil, pues lo que se planifica para solventar las innumerables tareas planteadas, como la contratación de los artistas, las instalaciones eléctricas o sanitarias, no siempre coincide con las circunstancias reales. Pero una vez superadas las dificultades, cada año se comparte un fin de semana inolvidable, tanto para los organizadores como para los visitantes.

Personas sentadas en torno a un hombre que toca la guitarra.

Furgoneteros se reúnen para compartir su afición

Furgonetas Sprinter, minibuses, autocaravanas, en “El Campo“ no falta ninguno de los vehículos propios de esta actividad. Pero el objetivo de estos tres días no es, en ningún caso, que los usuarios presenten sus joyas sobre ruedas y las comparen entre sí. Antes bien, el encuentro está enfocado a la pasión que une a los que aman el estilo de vida nómada. Ello implica una serie de cosas concretas. Así, por ejemplo, si alguien llega el viernes solo, muy pronto encontrará compañía, ya que asistir a “El Campo“ significa unirse a una familia mientras dure el encuentro, estar el fin de semana con viejos y nuevos amigos, pasarlo bien juntos y, por supuesto, volver a casa con nuevos compañeros de viaje, experiencias y, si hay suerte, también con uno de los premios de los numerosos concursos y competiciones que se realizan.

Atmósfera de festival en el encuentro de furgoneteros

Durante los tres días del encuentro se vivieron algunas sorpresas, entre las que cabe destacar la protagonizada por Anthony, quien, tras llegar como un participante más al encuentro, pidió autorización para actuar como músico. ¡Vaya pregunta! ¡Por supuesto! Anthony escogió como escenario un aparcamiento en el que había unas 25 Sprinter y que se encontraba algo alejado del camping central. Sin titubear, montó allí su concierto, dejando fascinados a los asistentes. Por la noche, el broche de oro fue un espectáculo de fuegos artificiales lanzados desde otro extremo de los lagos. El domingo, los aficionados embalaron su equipaje y salieron a las carreteras para volver a casa.

Un camping ante una puesta de sol

Furgonetas que son tan singulares como sus propietarios

Entre los asistentes al encuentro también había siete clubs “Conversion Van“, de Québec, incluyendo al recién fundado “Sprinter Québec Club“. Varios de los vehículos eran piezas extraordinarias, por ejemplo, una Mercedes-Benz 409, modelo muy raro en Norteamérica, una ambulancia camperizada, dos autobuses Wanderlodge y, en general, gran cantidad de vehículos camperizados de manera personalizada, bien con asientos tapizados en piel o bien provistos de equipos de sonido de alta gama, todo lo cual contribuyó a convencer a los asistentes y reforzar su deseo de volver el próximo año.


Photos: Jean-François Coulombe

GoVan

Sean cuales sean sus cometidos: la Sprinter le facilita el trabajo diario. Nunca se echa atrás, por exigentes que sean sus tareas. Y puede con todo lo que echen. Gracias a las numerosas variantes y más de 600 equipos opcionales, la Sprinter satisface todas sus expectativas, por singulares que parezcan.