Contenedores de acero: ¿Las viviendas del futuro?

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La empresa emergente Containerwerk transforma contenedores marítimos usados en viviendas de alta calidad.

Trece años en el mar.

Un contenedor marítimo medio no se utiliza durante mucho tiempo y normalmente acaba en un depósito de chatarra. Pero Ivan Mallinowski y Michael Haiser de la empresa emergente Containerwerk han reconocido el potencial de los contenedores: intentan evitar que aquellos que son inservibles se desguacen, con el fin de transformarlos en espacios habitables. Hacer construcciones con contenedores usados – esa idea no es totalmente nueva, pero aún así, Containerwerk ha conseguido conferir a los gigantes de acero un carácter único. Sus productos ofrecen más espacio que otros contenedores habitables y se han transformado utilizando materiales ecosostenibles. Además, la transformación de un contenedor en una vivienda que esté lista para ser ocupada no dura más de seis semanas. Eso sólo es posible porque los ejecutivos disponen de un montón de ingenio y conocimientos técnicos.

Ivan y tres miembros de su equipo están ante un dibujo técnico debatiendo un proyecto

Ivan encuentra nuevas maneras de superar los retos tecnológicos existentes.

Lo que no hay, se inventa.

Ivan es el ingenioso inventor y manitas del equipo fundador de dos personas. Ha desarrollado un proceso industrial que permite la transformación de los contenedores a una velocidad inigualable. Un factor clave en este proceso es un invento que resuelve el mayor problema planteándose en la construcción de contenedores: el aislamiento. Antes de su transformación, los contenedores completamente metálicos no están aptos para vivir en ellos. Transmiten el calor y el ruido directamente al interior y, por lo tanto, requieren un buen aislamiento. Con una anchura máxima de sólo 2,32 metros, un aislante de 40 centímetros de espesor – como es utilizado habitualmente en las obras de construcción – quitaría precioso espacio habitable. El aislante de Containerwerk tiene un espesor de no más de 10 centímetros, es monolítico y se compone de materiales completamente reciclables. Eso es posible mediante el uso de un robot que Ivan desarrolló en un período de dos años. El sistema robotizado permite aislar un contenedor automáticamente en sólo dos horas. Hasta el momento, Ivan es la única persona que ha conseguido esto. Y para que esto sigue siendo así, han instalado 16 cámaras de vigilancia para proteger la planta de fabricación que se encuentra en una nave sin ventanas.

  • En el patio de la empresa emergente hay unos contenedores apilados y una Mercedes-Benz Vito
  • Ivan está descalzo en un contenedor perfectamente aislado
  • La cocina americana y un rincón para sentarse en un contenedor habitable
  • Un contenedor habitable que está colocado sobre un contenedor vacío

Un inventor ingenioso y apasionado.

En el caso de Ivan, la pasión para realizar exploraciones complejas se ha manifestado desde una edad temprana: “Ya de niño, en vez de jugar con mis juguetes, solía descomponerlos”, cuenta.

Ivan ni ha estudiado ni ha seguido una formación profesional – es un verdadero autodidacta. No obstante, tuvo éxito desde una temprana edad y también consiguió tener patentados muchos de sus inventos. Entre sus clientes se encuentran empresas de prestigio como IBM o el Instituto Fraunhofer. Ivan realizó sus primeros veinte proyectos en un garaje – con la ayuda de una mesa de tornero y una pequeña fresadora CNC. Lo que todos sus proyectos tenían en común era que el resultado fue excepcional. Hace dieciocho años, desarrolló una pantalla de plasma TFT para IBM que permitió explorar el stand de la empresa multinacional en un mundo virtual 3D. Para la licorería Mast-Jägermeister construyó una torre de botellas de licor de 17 metros de altura que estaba equipada con 219 pantallas LED.

Ya de niño, en vez de jugar con mis juguetes, solía descomponerlos.

La idea de vivir en un contenedor.

Hoy, mirando atrás, dice: “Aprender muchas cosas por sí solo significa que por un lado estás bastante despreocupado, por tienes que elaborar cada proyecto partiendo de cero.”

Pero con cada proyecto realizado también aumentaba su experiencia y surgió el creciente deseo de fabricar un producto sustentable. A Ivan se le ocurrió la idea brillante e innovadora durante la implementación de un proyecto para el Instituto Fraunhofer. Su encargo consistía en construir la “habitación de hotel del futuro” dentro de un contenedor marítimo. Poco a poco quedó claro que, en efecto, es posible transformar un contenedor de acero en una habitación de hotel acogedora y lujosa. Ivan estaba muy satisfecho con el resultado. Esta experiencia suscitó su interés por los contenedores y así se sentaron las bases de su empresa Containerwerk. Actualmente, Containerwerk da empleo a 20 personas. La planta de producción está situada en Wassenberg, cerca de Mönchengladbach, sobre un terreno de 30.000 m2.

Equipado con su caja de herramientas y dibujos técnicos, Ivan está parado delante de un contenedor

De contenedor usado a vivienda – Ivan ha optimizado cada etapa de la transformación.

La clave está en la movilidad.

“Vivir en un contenedor” – esto le ofrece tanto múltiples nuevas posibilidades a Ivan como una solución al grave problema de la escasez de viviendas. Por ejemplo, gracias a los contenedores habitables, las superficies que en muchos casos permanecieron sin utilizar durante años, podían utilizarse para establecer residencias estudiantiles. Y como los contenedores, que se pueden desplazar con cualquier compañía de transportes normal, no requieren cimentación, se montan y se trasladan rápidamente. En caso de que se necesiten más viviendas, el complejo de edificios puede ampliarse con contenedores adicionales de forma fácil y veloz. Tal movilidad también puede resultar beneficiosa para una multitud de otras aplicaciones, como hoteles, laboratorios, viviendas sociales o bloques de oficinas. Containerwerk ya tiene tantos proyectos concretos que se ve forzado a ampliar sus naves de producción. La visión de Ivan es establecer el contenedor como vivienda también en el ámbito privado. Esto provocaría un cambio profundo en la manera de mudarse en el futuro. Pues significaría que ya no nos mudaríamos de una casa a otra, sino que simplemente nos llevaríamos nuestra vivienda.

Siete contenedores apilados se encuentran en el patio de Containerwerk

Containerwerk utiliza contenedores de unos doce metros de longitud.

Al lado del portón abierto de la nave están colocadas unas puertas vidrieras para la transformación del contenedor

Las puertas vidrieras para los contenedores habitables están listas para el montaje.

Un apilador de contenedores especial apila varios contenedores uno por encima del otro

El apilador de contenedores de la empresa emergente puede elevar hasta los contenedores de mayor tamaño.

Vista lateral de un contenedor vacío con la advertencia: “super heavy” (extremadamente pesado)

Un contenedor de 40 pies de longitud pesa casi cuatro toneladas.

Fotos: Fabian Freitag, Luis Tonhäuser

Enlaces para explorar más: containerwerk.com, @Instagram, @Facebook

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