Cuando el motor calla en vez de emitir su rugido habitual: Qué hacer ante la descarga de la batería.

Un hombre se encuentra sentado junto a su Mercedes-Benz 100 en un camino alejado de las vías habituales

Las paradas prolongadas del motor de una furgoneta pueden ocasionar una descarga de la batería. MYVAN ha recopilado consejos para subsanar este tipo de problemas.

El riesgo de pasar la noches frías oyendo música y sin apagar la luz.

Tras haber pasado la noche en la furgoneta camper, se oye el trinar de los pájaros y el cristal del parabrisas está cubierto de rocío. La mañana está fría y el día acaba de empezar, pero todo el mundo está listo para seguir viaje. Todos los pasajeros se han abrochado el cinturón, mientras tú metes la llave en la cerradura de encendido, la giras y, en vez del acostumbrado rugido del motor, solo oyes el débil clic del arranque. Tras otros dos intentos fallidos, te das cuenta de que el día anterior los faros pasaron demasiado tiempo encendidos y que la batería se ha descargado. Obviamente, mientras no la recargues, no podrás moverte de donde estás. Son precisamente estas situaciones – motor parado, bajas temperaturas y consumidores eléctricos encendidos prolongadamente – las que pueden dar lugar a una descarga de la batería. MYVAN ha recopilado para vosotros algunos consejos que os permitirán subsanar los problemas relacionados con ello.

Una mirada bajo el capó de la Citan

Una mirada bajo el capó de la Citan.

Los pasos más importantes en el caso de avería

  1. Respirar profundamente.
    ¡Lo más importante es mantener la calma! Esto se aplica en particular a las averías en la autopista, donde la gente suele conducir muy deprisa, pero también a incidentes que ocurren lejos de las rutas muy frecuentadas.
  2. Alertar a otros usuarios de la ruta.
    Primero es necesario encender los intermitentes de emergencia, ya que accidentes por alcance también pueden ocurrir en caminos forestales. Si éstos han dejado de funcionar, hay que asegurar el lugar para que no se produzca otro accidente.
  3. Abandonar la zona peligrosa.
    Si aún es posible desplazar la furgoneta, inmediatamente buscaos un estacionamiento seguro. En la autopista, es mejor buscar un nicho de emergencia, o, si esto no es posible, detenerse en el arcén. Si estáis fuera de carretera, aplica lo mismo: es imprescindible buscar un sitio donde no corréis ningún riesgo de ser atropellados por un coche o camión acercándose con gran rapidez.
  4. No asumir ningún riesgo.
    Si el automóvil ya no puede desplazarse o en cuanto se haya aparcado aseguraos de no bajar sin examinar vuestro entorno. Siempre bajad en el lado del acompañante, o sea dando la espalda a la carretera.
  5. Es obligatorio ponerse el chaleco reflectante.
    El color naranja le sienta bien a cualquiera. En España e Italia, los chalecos reflectantes son obligatorios desde 2004, en Alemania desde 2014. En los Estados Unidos, llevar chalecos en el auto sólo resulta obligatorio en determinados estados. No obstante – dondequiera que estéis – en todo caso es recomendable tener a mano algunos chalecos reflectantes. A todos aquellos que prefieren no correr ningún riesgo les recomendamos que lleven más de dos chalecos para que en caso de avería cada pasajero pueda llamar la atención a sí mismo.
  6. Colocar un triángulo de peligro o bengalas.
    En la mayoría de los países europeos es obligatorio tener un triángulo de peligro. Dependiendo del entorno, éste debe colocarse a una distancia de 50 o 400 metros del lugar del accidente. En caso de que una curva impida la visión y os hace invisible, debéis colocar el triángulo de peligro antes de la curva. En los Estados Unidos y otros continentes, las partes implicadas en el accidente a menudo también utilizan “bengalas” (denominadas “flares”). Éstas se iluminan con indicadores LED o se encienden para alertar a otros usuarios de la ruta. Prestad especial atención a no exponeros a riesgos durante la colocación del triangulo de peligro o la bengala.
  7. Obtener ayuda.
    En cuanto el lugar de la avería esté asegurado, podéis encargaros del problema. Durante la espera es indispensable protegerse colocándose detrás del quitamiedos. Los miembros de un club automovilístico pueden ponerse en contacto con éste, todos los demás deben llamar al servicio de asistencia en carretera o al servicio de grúa. Es fundamental indicar la ubicación exacta. Mediante el teléfono inteligente o el sistema de navegación ésta puede identificarse fácilmente.
  8. Intentar resolver el problema por cuenta propia.
    Quienes quieren intentar resolver el problema por cuenta propia y llevan el equipo necesario, pueden inspirarse en nuestros consejos sobre cómo actuar en caso de sufrir una avería. Una vez más, es importante aseguraros que no os pueda pasar nada y que el vehículo se encuentre en un aparcamiento seguro.

Por favor tener en cuenta que las leyes puedenvariaren elpaísenelque viajan.

Ayuda al arranque desde otro coche: dar y recibir.

Si tu furgoneta no arranca porque su batería se ha descargado, puedes arrancar haciendo un “puente” con la batería de otro coche, como se conoce habitualmente al arranque por alimentación externa. Como su nombre lo indica, este procedimiento permite poner en marcha el motor de tu vehículo con ayuda otro vehículo, cuya batería se conecta a la tuya mediante cables auxiliares de arranque, dotados de pinzas. Por eso es importante que tú mismo lleves los cables apropiados en tu furgoneta. Así, no dependerás de que los lleve consigo el usuario del otro coche, o, en el peor de lo casos, tengas que conseguirlos en el lugar en que te encuentres. En el siguiente enlace podrás ver unas instrucciones claras e ilustrativas para llevar a cabo este arranque por alimentación externa.

Dos furgonetas Mercedes-Benz, detenidas en una calzada irregular

Hay que tener en cuenta que en caminos alejados de las rutas habituales será difícil encontrar algún vehículo que os pueda ayudar a arrancar.

Los pasos más importante que deben realizar ambas partes durante la ayuda externa al arranque:

  1. Ambos vehículos deben estar a la menor distancia posible entre ellos. Si el cambio es automático, este debe estar en posición P, si es manual, en ralentí. Los vehículos han de asegurarse con el freno de estacionamiento.
  2. Abre el capó y conecta mediante el cable para arranque los respectivos polos positivos de ambas baterías con el cable rojo. Primeramente, conecte el vehículo donante y después el tomador. Seguidamente el usuario del otro vehículo ha de poner en marcha el motor y encender las luces.
  3. Una vez hecho lo anterior, conecta los respectivos polos negativos esta vez con el cable negro. Otra vez primero conecte el vehículo donante y después el tomador.
  4. Arranca con cuidado el motor de tu vehículo y, cuando lo hayas hecho, desconecta ambos extremos del cable por orden inverso y retíralo.
  5. Cuando hayas empezado a circular en la furgoneta, no apagues el motor antes de haber recorrido algunos kilómetros, evitando, al hacerlo, los trayectos con detenciones frecuentes por semáforos o atascos. De esta forma la batería se irá recargando por medio del alternador.

Lo que es indispensable tener en cuenta al recargar la batería.

La preparación lo es todo. Si, por ejemplo, te vas de viaje en una furgoneta que ha pasado todo el invierno en guardada, lo más apropiado es recargar la batería durante la noche anterior. El tiempo requerido para la recarga varía en función del grado de descarga que presente la batería y de la potencia del cargador. Para recargar la batería, hay que retirarla del vehículo.

Cómo recargar la batería sin sacarla del coche.

La batería también se puede recargar separándola del vehículo, pero sin retirarla por completo. Desenrosca primero mediante una llave la tuerca del borne negativo, cuyo cable negro luego deberás retirar. De esta forma se interrumpe el circuito. Ahora ya puedes levantar el borne positivo, desenroscar la tuerca situada bajo él y sacar por último el cable correspondiente.

Medidas preparatorias para la carga de la batería:

  1. En primer lugar, debes asegurarte de que el vehículo no se mueva, que tenga acoplada la primera marcha y activado el freno de estacionamiento. Saca luego la llave de encendido y verifica que estén desconectados todos los consumidores eléctricos.
  2. Debes controlar periódicamente el nivel de ácido de la batería, tal y como se hace con el del líquido refrigerante. Abre la tapa y, si ves que el nivel se sitúa bajo la marca de tope, rellena el depósito con agua destilada.
  3. En la parte superior de la batería van unas compuertas de ventilación que hay que mantener abiertas mientras se recarga a la batería, pues, de lo contrario, esta podría explotar.
  4. Si la recarga se lleva a cabo en sitio cerrado, es indispensable abrir las ventana y ventilarlo adecuadamente.

Cuadro de instrumentos de la Mercedes-Benz 207 D

En el cuadro de instrumentos de la Mercedes-Benz 207 D se ve un aviso de fallo de la batería.

Dos Mercedes-Benz Sprinter 614 CDI Cabriolet pasan por una revisión

Tratándose de algunos vehículos Mercedes-Benz, es pertinente tener a mano un escabel.

Photos: Anna Friedrich; Daniel Barral; Mareen Henke; Marijke Van Biervliet

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