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No siempre maravillosos: por qué los tiempos difíciles de la vida en furgo son realmente algo positivo.

Camper in the desert

En Canadá, los Wagner tenían una vida sólida y estable. Entonces Kristyn y Joe vendieron su casa y todas sus pertenencias y dejaron sus empleos. Encontraron un hogar para su perro y dejaron atrás a sus familias – primero para recorrer el mundo y luego para vivir en una furgoneta en Australia. Pero aunque los Wagner siguen siendo gran aficionados a la vida en furgoneta, han abandonado sus expectativas románticas respecto a ese tipo de vida.

Los “Wandering Wagners”.

En un plazo de 30 días, Kristyn y Joe transformaron una Sprinter 2002 en su pequeño hogar sobre ruedas. Con sus viajes por Australia se han convertido en los “Wandering Wagners”. En la entrevista hablan de cómo se logran grandes cambios dando pequeños pasos. Y de lo importante que es dejar de mirar la vida en furgoneta bajo el prisma de las redes sociales.

MYVAN: En Canadá tuvisteis una vida bastante agradable y sólida. ¿Cuál fue el motivo que os indujo a salir del país y vivir en una furgoneta?
Kristyn: Joe y yo realmente nos sentimos muy contentos en la vida diaria banal que tuvimos. En aquella época yo trabajaba como higienista dental y Joe era gestor de proyectos en una empresa constructora. Ya estábamos planificando nuestro futuro y queríamos sentirnos lo más seguros posible. Pero pronto nos dimos cuenta de que, cuanto más planificamos nuestro futuro, tanto más perdimos el momento actual. La vida transcurre ahora mismo, no más tarde. Tras un largo período de búsqueda interior decidimos que sería mejor para nosotros y nuestro futuro explorar el mundo. Así comenzó nuestra misión: dejar Canadá.

Una pareja sentada en una caravana

Kristyn y Joe se sienten como en casa en su Sprinter convertido.

MYVAN: ¿Teníais claro en ese momentoo que viviréis en una furgoneta?
Joe: Nuestro plan inicial consistió en salir de viaje y establecernos en Nueva Zelandia luego. Después de pasar ocho meses en el Sudeste asiático, también nos mudamos allí. Pero en el fondo llevábamos la misma vida que en Canadá, aunque a escala más reducida. De tener dos habitaciones en una casa alienada en Canadá pasamos a vivir en un estudio en Nueva Zelandia. Cuando nuestros visados de trabajo caducaron y pudimos trasladarnos a Australia, estábamos bastante satisfechos. Pero esta vez no queríamos ni quedarnos atascados en un lugar determinado, ni depender de demasiadas cosas. Por lo tanto, nos compramos una furgoneta.

MYVAN: ¿Dónde encontrasteis vuestra furgoneta y cuánto tiempo tardó la transformación?
Joe: Llegamos a mediados de noviembre y empezamos inmediatamente a ir en busca de furgonetas en Melbourne. Unas semanas más tarde encontramos una. Entonces tardamos 30 días en transformar la furgoneta en la caravana con la que nos trasladamos ahora.

La ventaja de las habilidades manuales.

MYVAN: ¿Por qué justamente 30 días?
Kristyn: Previamente habíamos organizado un “house sitting” (cuidar casas) donde podíamos quedarnos mientras transformamos la furgoneta. Pero la casa estaba disponible durante justamente 30 días. Afortunadamente habíamos conocido una pareja durante un viaje anterior a Australia que vivía muy cerca de la casa en que nos quedábamos. Nuestro amigo australiano era artesano y, por lo tanto, tenía todas las herramientas necesarias y nos las prestó. ¡Esto resultó super-práctico! Sabíamos que si no termináramos a tiempo, tendríamos que conseguir todas las herramientas y materiales nosotros mismos en otra parte.
Joe: Como en Australia tampoco teníamos familia o conocidos con quienes pudiéramos habernos alojado, la furgoneta tenía que estar terminada en 30 días. Y lo estaba. Probablemente no lo hubiéramos logrado de otra manera.

MYVAN: ¿Hicisteis todo vosotros mismos?
Kristyn: Sí, sólo estábamos Joe y yo. Pero Joe era el principal responsable. Diría que yo hice el 17% y él hizo el 83%. Su formación en artesanía resultó ser absolutamente esencial. Él sabe medir correctamente y tiene una afinidad natural con la construcción. Si mi hermana y yo hubiéramos tenido que transformar la furgoneta, nunca lo habríamos conseguido en 30 días. En un país extranjero, sin ayuda alguna ni habilidades manuales, te verías en apuros muy pronto.
Joe: Desde luego, recursos como YouTube son una muy buena fuente de información. Pero esa información la tienes que llevar a la práctica también. Si no tienes experiencia, eso se convierte en todo un reto.

  • Kristyn en la caravana
  • Joe con dos taladradoras en las manos
  • Un comedor en la furgoneta
  • Los Wagner besándose en la cocina
Kristyn con la puerta abierta

Desde que Kristyn dejó su país natal, no ha sentido nostalgia alguna.

Unos cambios importantes.

MYVAN: Desde que habéis terminado la conversión, viajáis por Australia, disfrutando a tope de la vida en furgoneta. ¿Cuál es la parte mejor de la vida en furgoneta?
Kristyn: Literalmente tienes todo lo que necesitas – dondequiera que vayas. Por ejemplo, estás en la playa pensando, “ah, tengo ganas de ir a nadar”. No hay problema, aquí están el bañador, el parasol y el bolso de natación. ¡Vamos!
Joe: No haces la maleta, es como si la tuvieras permanentemente a tu lado. La libertad es lo mejor, creo. Decides espontáneamente si quieres quedarte en un lugar más tiempo o si prefieres seguir adelante. No hay problema.

Joe sentado en el asiento del conductor

Kristyn y Joe dicen que los momentos más hermosos no pueden ser planeados con anticipación.

MYVAN: Hablando de cambios importantes: ¿Qué difícil fue para vosotros despediros de la familia y los amigos?
Kristyn: La familia: para mí no fue difícil. Me siento muy cercano a mi familia y tengo muchos amigos, pero generalmente las relaciones a larga distancia me caen bien (excepto si se trata de relaciones de naturaleza romántica). Para los de mi casa es más difícil. Desde que abandonamos Canadá hace dos años, no tuve nostalgia ni una sola vez. Esto no quiere decir que no ame mi hogar y mi familia, pero eso es precisamente lo que Joe es para mí: mi hogar y mi familia. Y él está siempre conmigo.
Joe: Es más difícil con los niños porque fácilmente tu puedes perder toda una fase de desarrollo. Tengo unos sobrinos y sobrinas con quienes siento que eso me ha pasado. Pero nunca siento nostalgia por mi tierra natal. Precisamente porque nuestro estilo de vida ha cambiado tan radicalmente, la vida de nuestra gente en Canadá ya no nos parece nada atractivo. Esta vida incluye trabajar cinco días de 9 a 17 horas, por ejemplo. Nosotros vivimos ese tipo de vida alguna vez, pero para nosotros, ya se acabó. Y aunque queremos a nuestra gente, ya no podemos identificarnos con su modo de vida. Hemos salido de la burbuja.

La ilusión de lo absoluto.

MYVAN: ¿Tenéis algunos consejos para personas que quieren mudarse a una furgoneta – para facilitarles la transición?
Kristyn: Lo primero y lo más importante es preguntarse: ¿Por qué quieres hacer esto? ¿Lo haces porque en instagram lo llaman “guay”? Si lo quieres hacer por las razones correctas, entonces pruébalo. La gente se preocupa demasiado. ¿Qué pasa si lo odio? Sí, es posible que lo odies. Pero eso está bien. Una vez tuvimos que aparcar la furgoneta en la calle frente a McDonalds a las once de la noche porque yo tenía que ir al baño muy urgentemente. A la mañana siguiente tuvimos que levantarnos muy temprano y escabullirnos porque habíamos aparcado en zona prohibida. Situaciones como ésta no figuran en los manuales, pero eso está bien si te enfrentas a ellas de forma realista.
Joe: La mayoría de la gente piensa que todo es para siempre y que no hay marcha atrás si te has decidido una vez. Eso no es del todo cierto. Incluso si te decides mudarte a una furgoneta, puedes salir de ella en cualquier momento. A andar se aprende andando. Luego vendes tu furgoneta y simplemente continuas con tu vieja vida. Sólo debes prestar atención a planificarlo todo con cuidado.

MYVAN: ¿Qué cosas son más fáciles para vosotros de lo que otros podrían pensar?
Kristyn: La gente suele comentar que no tenemos baño. ¿Qué, no tenéis ducha? Soy una mujer y no me molesta nada. Con el tiempo, vas desarollando un cierto sosiego y encuentras un camino. En Australia existen numerosos centros de ocio donde pagas un dólar y medio para una ducha. O te buscas una ducha pública. Incluso tenemos una aplicación para ese propósito. La principal preocupación de mucha gente son el baño y el hecho de que la cama podría ser demasiado pequeña.
Joe: Cuando sigues la corriente, esto se convierte en algo perfectamente normal para tí.

Una pareja besándose en la furgoneta

Joe y Kristyn son como una familia el uno para el otro.

Momentos inesperados que quitan el aliento.

MYVAN: ¿Hay áreas gratuitas de camping en Australia?
Joe: Australia dispone de muchísimos campings gratuitos, después de todo, se trata de un enorme continente. No necesariamente en la costa este que es densamente poblada y donde hay mucho turismo. Nosotros, personalmente, preferimos el sur de Australia. Hay muchas áreas gratuitas de camping en esa región.

MYVAN: ¿No recomendaríais quedarse en las grandes ciudades?
Joe: Las grandes ciudades siempre son un tema complicado. Normalmente tienes que pagar por un aparcamiento o no tendrás otra opción que aparcar al borde de la carretera. Lo hemos hecho un par de veces pero luego tuvimos que ser más selectivos al elegir la hora y el lugar para aparcar para impedir gastos excesivos.

MYVAN: ¿Cuál fue la experiencia más hermosa que tuvisteis con vuestra furgoneta?
Kristyn: Una vez nos dirigimos a la llanura de Nullarbor, un outback en el oeste de Australia. Todos nos habían advertido que no había nada que ver ahí, de manera que mentalmente estábamos dispuestos a enfrentarnos a un desierto rojo lleno de suciedad y aburrimiento. Durante la noche aparcamos al borde de una carretera. El entorno estaba realmente tranquilo. Salimos para tomar una ducha en nuestra nueva ducha solar. El intento falló estrepitosamente porque el cabezal de la ducha se cayó repetidamente. También hay que mencionar que la noche estaba tan oscura como la boca de un lobo. Completamente desnudos, parados en un desierto desconocido, empezamos a reír. Después de la “ducha fallada” estábamos tumbados en nuestra cama con las puertas traseras abiertas y juro que nunca en mi vida he visto tantas estrellas en el cielo. Este momento, con absolutamente nadie alrededor de nosotros, nos quitó el aliento. Esos momentos no se pueden planear. Simplemente ocurren.

Una furgoneta en el desierto

Una memoria inolvidable para los Wagner: una noche en la llanura de Nullabor.

Sacar algo bueno de los malos tiempos.

MYVAN: ¿Entonces diríais que por lo general los buenos tiempos prevalecen?
Kristyn: Debo decir que en cierto sentido, incluso hemos disfrutamos de los tiempos realmente malos. Porque aprendimos muchas cosas y también aprendimos a apreciar nuestro propio bienestar. En algún momento, cuando la novedad de la vida en furgo había desaparecido, realmente se nos escapó el sentido de nuestra misión. Pero ésta era la fase de la que más hemos aprendido. No esperes un mundo al estilo de Instagram donde todas las mañanas te despiertas relajada en una playa soleada. Si evitas hacerlo, pasarás un muy buen rato.
Joe: Muchas personas tienen miedo de hacer algo nuevo porque no saben qué les podría esperar. Se preguntan si vale la pena o no. Como ya dijimos, el proyecto bien podría salir mal. Pero eso está bien. Esperamos que de esta manera aprendas lecciones importantes para el futuro. Esto es lo que hicimos nosotros. Lo bueno de tener un hogar es que siempre tendrás a tu familia esperándote en casa si la vida en furgo no funciona.

Tienes que abordar la cosa de forma racional en vez de verla por el prisma de las redes sociales.

MYVAN: ¿Queréis quedaros en la furgoneta?
Joe: Nuestro primer visado caduca en noviembre. Estamos pensando en prorrogarlo otro año. Mientras estemos en Australia, definitivamente queremos quedarnos con “Foley”, ya que encaja perfectamente con nosotros.

Wagners posing for a picture

En su canal de YouTube, Kristyn y Joe hablan de las cosas buenas y malas de Vanlife.

Una pareja besándose en la furgoneta

Joe y Kristyn son como una familia el uno para el otro.

Los Wagners, abrazándose delante del velocista en la playa

Los Wagners aprecian especialmente la flexibilidad del Vanlife.

Los Wagners, abrazándose delante del velocista en la playa

“Foley” encaja perfectamente con los Wagner – por el momento.

Las camperizaciones mostradas han sido ejecutadas por empresas oferentes ajenas a Mercedes-Benz, que no ha controlado los productos en cuestión. Por consiguiente, la imagen no constituye una evaluación de la empresa oferente o de sus camperizaciones a través de Mercedes-Benz.

Fotos: Joe and Kristyn

Enlaces para explorar más: wanderingwagners.com@Instagram, @Facebook, @YouTube

Sprinter

Sean cuales sean sus cometidos: la Sprinter le facilita el trabajo diario. Nunca se echa atrás, por exigentes que sean sus tareas. Y puede con todo lo que echen. Gracias a las numerosas variantes y más de 600 equipos opcionales, la Sprinter satisface todas sus expectativas, por singulares que parezcan.

Mercedes-Benz Sprinter
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